Diseña programas

Centro · AdminCliente · Anfitrión

  1. 1 Primero: cómo enseñas tú

    Hay tres maneras de montar un programa y no son intercambiables. Elegir la que no es te obliga a pelearte con el sistema todo el curso, así que conviene pararse un momento aquí.

    • Experiencia recurrente: todos avanzan al mismo ritmo, en días y horarios fijos. Un curso con su grupo y su calendario
    • Experiencia de flujo: cada alumno avanza a su ritmo por contenidos y actividades. Sin horario común
    • Mentoría: el alumno compra créditos y agenda cuando le conviene, dentro de la disponibilidad que tú abras

    Importante la pregunta que lo decide es sencilla: ¿tus alumnos tienen que coincidir? Si sí, es una experiencia. Si cada uno va a su aire, es una mentoría.

    Los programas del centro, con su tipo y su estado de publicación.
  2. 2 La mentoría: vendes créditos, no horarios

    En una mentoría el alumno no compra «los martes»: compra un paquete de clases y las va usando. Para ti cambia una cosa importante — cobras por adelantado y llenas los huecos.

    • Defines el producto —qué se enseña, cuánto dura, cuántos caben— una vez
    • Y encima, los paquetes: cuántos créditos, a qué precio y con qué vigencia
    • El alumno elige el paquete que le encaja; tú cobras entero desde el principio

    Nota la vigencia no es una trampa: es lo que evita que alguien compre ocho clases y aparezca a usarlas dos años después, cuando tu precio ya es otro.

    La configuración de mentorías: los productos del centro y sus paquetes.
    Dentro de un programa: los paquetes con sus créditos, su precio y su vigencia. Es lo que el alumno verá como opciones de compra.
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  3. 3 Abres disponibilidad, no agendas una por una

    No montas cada clase a mano. Declaras cuándo puedes dar clase —qué días, a qué hora, en qué sala y con qué tutor— y el sistema abre esas franjas para que los alumnos se repartan.

    • Una franja lleva día, hora, salón y tutor: con eso ya no hay choques posibles
    • Las sesiones se crean solas desde esas franjas, no las tecleas tú
    • Si una semana no puedes, se bloquea sin tocar el resto del calendario

    Importante esto es lo que hace que un centro pequeño pueda crecer sin contratar a alguien para llevar la agenda: el calendario se mantiene solo mientras tú no cambies las reglas.

    Las franjas de disponibilidad: día, hora, salón y tutor.
  4. 4 Lo que ve el que va a comprar

    Todo lo que configuras aquí acaba en una sola pantalla: la landing del programa. Ahí el alumno ve el horario, elige paquete y paga — y lo que lee es exactamente lo que tú declaraste.

    • El horario que abriste, con sus franjas y su tutor
    • Los paquetes con su precio y sus créditos, y el botón de comprar
    • Las políticas de reserva: con cuánta antelación se agenda y hasta cuándo se cancela

    Nota en mentorías la pantalla avisa de que ésos son los horarios posibles para agendar con tus créditos, no un horario fijo. Es la confusión que más dudas genera antes de comprar.

    La landing del programa: horario, políticas y paquetes, tal como los ve quien va a pagar.