Tu propia página pública, con tu marca y tu catálogo, sin montar una web

Una página pública hecha para que se inscriban.

La dueña de una escuela de natación muestra en una tableta la página pública de su centro, con su catálogo de programas

La mayoría de las academias viven de que alguien pregunte por Instagram y alguien del equipo conteste. Funciona hasta que contestas tarde, o no contestas.

Tu página pública en skillon.app es una dirección propia —un slug por centro, o tu propio dominio— donde están tu marca, tu catálogo completo, tus sucursales y tus tutores, y donde quien llega se inscribe y paga sin hablar con nadie. No hay una web aparte que montar ni precios que actualizar en dos sitios: lo que cargas en la plataforma es lo que se publica.

Qué se ve en tu página pública

  • Tu marca: logo, colores y tipografía propios, foto de portada y galería. skillon.app no aparece por ningún lado.
  • Tu catálogo: todas las experiencias y mentorías que tengas abiertas al público, con su precio y las promociones vigentes.
  • Tus sucursales, con dirección y ubicación, para que sepan dónde es.
  • Tus tutores, con su perfil y su trayectoria, si decides mostrarlos — quien duda se decide viendo quién va a enseñarle.
  • Tus documentos legales, publicados en tu propia página, como pide la normativa de protección de datos.
  • Secciones reordenables: promociones, programas, tutores, sucursales y formulario de contacto van en el orden que tú decidas.

Y un detalle que cuenta para que te encuentren: hay slug propio por centro y por experiencia, es decir, una dirección limpia y legible para cada cosa que vendes, no un número.

Cómo se inscribe alguien que entra a tu página

Lo que hace el visitanteLo que pasa después
Se decide por un programaSe inscribe y paga en línea, sin que nadie confirme nada
Quiere preguntar antesDeja sus datos y entra a tu CRM como interesado
Quiere probar primeroAgenda una clase de prueba y el tutor confirma la asistencia
Está en el mostrador contigoEscanea un código QR y se inscribe con su propio teléfono

El formulario público lleva consentimiento de uso de datos y un desafío matemático anti-robot, para que no te entre basura por ahí.

Tu página pública y el catálogo de la red no son lo mismo

Conviene tenerlo claro, porque cuestan distinto.

Tu página públicaEl catálogo público de la red
Qué esTu propia dirección, la que compartes túEl directorio donde un alumno compara centros
Quién llegaGente que ya te buscabaGente que no te conoce
Cómo se buscaNo hace falta buscar: es tu ofertaFiltros por modalidad, edad, país y ubicación
¿Hace falta verificación?NoSí
Comisión de la venta en línea6 % + IVA15 % + IVA, por defecto

Las dos conviven y las dos sirven, pero la segunda es la que te trae un cliente que no te conocía, y por eso paga más. El desglose de las cuatro tasas, con su IVA y la factura que recibes por cada comisión, está en cómo cobras y qué comisión pagas.

Para entrar al catálogo público hay que estar verificado

En skillon.app tu página funciona el mismo día: confirmas tu correo, te configuras, cargas tu oferta y cobras. La verificación del centro corre en paralelo y condiciona una sola cosa — aparecer en el catálogo de la red.

En Ecuador se valida el RUC contra el catastro del SRI mientras lo escribes: aparecen razón social, tipo de contribuyente, estado y actividad, así que un dígito mal puesto se ve en el acto y no al final del formulario. Para centros de fuera se pide el documento con su nombre real —NIT, RUT, CUIT, RFC, CNPJ— y donde no hay catastro consultable lo revisa una persona, nunca se da por bueno en silencio.

Cuando pasas, llevas el sello de «Centro verificado» en tu página, en el directorio y en cada tarjeta de tu oferta, acompañado de qué se comprobó. Y un centro sin verificar no se marca de ninguna forma: la ausencia de sello no señala a nadie. Si alguna vez se revoca, no pierdes la cuenta — sales del catálogo y sigues operando con tus alumnos y con tu página por enlace directo.

Lo que no tienes que mantener

Esta es la parte que no se ve. Tu página carga solo lo que el visitante está mirando y está pensada para el teléfono, que es por donde entra casi todo el que llega de una red social. Y el precio que cambias en tu panel ya está cambiado en la página: no hay dos sitios que sincronizar ni nadie que tenga que acordarse.

Por detrás corren solas las tareas de mantenimiento —renovación de ciclos, acreditación de créditos, conciliación de pagos, analítica, vencimiento de evaluaciones, mentorías y calendario—, con el sistema comprobándose a sí mismo. Ninguna de ellas te pide entrar a hacer nada.

Y el día que quieras cambiarle la cara a todo —el logo, los colores, cómo llamas a tu equipo— se hace en un sitio y se aplica en todas partes: tu marca en todo.

Así se ve en skillon.app

Capturas reales de la plataforma, sacadas de la guía paso a paso. Cada una lleva al punto exacto donde se explica.

  1. La página de Natation tal y como la ve un visitante: su marca, su descripción y su oferta. Qué es tu página pública La página de Natation tal y como la ve un visitante: su marca, su descripción y su oferta.
  2. Mi Empresa → Información General. Aquí viven el nombre, el sitio web y la descripción que lee quien no te conoce. De dónde sale lo que se ve Mi Empresa → Información General. Aquí viven el nombre, el sitio web y la descripción que lee quien no te conoce.
  3. La parrilla del centro: una tarjeta por programa publicado. Es el punto de partida, no el destino. Tu oferta, con su precio y su botón La parrilla del centro: una tarjeta por programa publicado. Es el punto de partida, no el destino.
  4. El formulario de contacto al pie de la página: lo que el visitante rellena cuando no compra hoy. Quien no compra hoy, no se pierde El formulario de contacto al pie de la página: lo que el visitante rellena cuando no compra hoy.
  5. El catálogo de SkillON: aquí la gente compara centros que no conoce. El sello y el catálogo de SkillON El catálogo de SkillON: aquí la gente compara centros que no conoce.

Ver la guía completa: cuenta lo que haces: tu página pública, 5 pasos →

Preguntas frecuentes

Lo que nos preguntan sobre esto

¿Reemplaza a mi página web?
Puede hacerlo. Trae tu logo, tus colores, tu tipografía, portada y galería, tu descripción, tus sucursales con ubicación, los perfiles de tus tutores, las promociones vigentes y todo tu catálogo, con dirección propia —un slug por centro o tu propio dominio—. Si ya tienes web, convive: muchos centros usan la suya para contar su historia y esta para vender.
¿Qué diferencia hay entre mi página pública y el catálogo de la red?
Tu página es tu dirección propia, la que compartes tú, y las ventas en línea que entran por ahí pagan 6 % de comisión. El catálogo público de la red es el directorio donde alguien que no te conoce compara centros con filtros por modalidad, edad, país y ubicación; esas ventas pagan 15 % por defecto. Para aparecer en el catálogo hay que estar verificado; tu página funciona desde el primer día.
¿La persona tiene que escribirme para inscribirse?
Solo si tú quieres. Puede inscribirse y pagar en línea sin que nadie intervenga, o dejar sus datos para que tu equipo la contacte y entra como interesada a tu CRM. Las dos cosas funcionan a la vez según el programa.
¿Necesito estar verificado para publicar mi página?
No. Confirmas tu correo y el mismo día te configuras, cargas tu oferta y cobras. La verificación —el RUC contra el catastro del SRI en Ecuador— corre en paralelo y condiciona una sola cosa: aparecer en el catálogo público de la red. Un centro sin verificar no se marca de ninguna forma.

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