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Hemos construido escuelas de formación para el sistema financiero

De cajas, de servicio, normativas y comerciales por nicho de crédito. Las armamos sobre los manuales de cada institución y te dejamos la plataforma para repartirlas.

Convertimos los manuales de una institución financiera en escuelas que funcionan

No vendemos un catálogo de cursos de banca. Lo que hacemos es tomar los manuales de procedimiento, las normativas y el criterio de los jefes de agencia, y convertirlos en la escuela que a esa institución le falta: la de cajas, la de servicio, la normativa o la comercial. Entre nuestros clientes hay instituciones financieras ecuatorianas —Banco Pichincha, Banco de Loja y la Bolsa de Valores de Quito— junto a fintech de pagos como PayPhone y PagueYa.

Lo que cambia frente a una capacitación corriente es el requisito de prueba: en este sector no basta con que la gente aprenda, hay que poder demostrarlo con fecha, nombre y calificación cuando llega la auditoría.

Un facilitador dirige una sesión de formación con el equipo de una institución financiera

Las cuatro escuelas que hemos armado para instituciones financieras

Ninguna sale de una estantería: cada una se levantó sobre los procedimientos de un cliente. Esto es lo que resuelve cada una y para quién se hizo.

Las cuatro escuelas que Skill On ha construido para el sector financiero
EscuelaPara quiénQué incluye
Escuela de cajas Cajeros nuevos y de refuerzo Simuladores de transacción, reconocimiento de billetes falsos, cuadre de caja y protocolo de faltantes
Escuela de servicio Ventanilla, plataforma y contact center Protocolo de atención, manejo de reclamos, derivación y venta en el mostrador
Escuela normativa Toda la plantilla, con rutas por rol Prevención de lavado de activos, ética, seguridad de la información, continuidad del negocio
Escuela comercial Asesores, oficiales de negocio y jefaturas Producto, perfil de riesgo, objeciones y cierre, por nicho de crédito
Escuela de cajas

El cajero llega a ventanilla habiendo cuadrado una caja antes de tocar dinero real.

Escuela de servicio

Lo que el cliente percibe como «buen banco» pasa casi siempre por una conversación de tres minutos.

Escuela normativa

Lo que pide el regulador no es que capacites: es que puedas demostrar quién, cuándo y con qué resultado.

Escuela comercial

Vender un crédito de construcción no se parece a vender un consumo: cambia el cliente, el plazo y el desembolso.

¿Qué hace que un normativo resista una auditoría?

Que deje rastro. La prevención de lavado de activos, la ética y la seguridad de la información son obligaciones recurrentes, no cursos de una vez: cambian las resoluciones, entra gente nueva y el plazo vuelve a correr. Lo que pide quien audita no es el material, es el registro de quién lo tomó y qué resultado obtuvo.

Lavado de activos

Prevención, por rol y no para todos igual

El cajero necesita reconocer una señal de alerta en ventanilla; el oficial de cumplimiento necesita el marco completo. Mismo tema, dos rutas distintas, cada una con su evaluación.

Trazabilidad

El expediente que pide el regulador

Quién, cuándo, cuánto tardó y qué calificó, exportable por área y por periodo. Es la diferencia entre una lista de firmas y un expediente que se sostiene solo.

Recurrencia

Lo que vuelve cada año

Los normativos caducan. Dejamos el programa montado para que el siguiente ciclo sea reabrirlo y actualizar lo que cambió, no rehacerlo.

¿Por qué un asesor de crédito de construcción necesita otra formación?

Porque no vende lo mismo. Un crédito de consumo se resuelve en una conversación; uno de construcción se desembolsa por avance de obra, exige fiscalización y dura años. La formación comercial genérica enseña a cerrar; la especializada enseña el producto, el riesgo y el cliente de ese nicho.

  • Construcción y vivienda Desembolso por avance de obra, fiscalización, garantía hipotecaria y el ritmo del constructor.
  • Agropecuario Ciclo del cultivo, estacionalidad del flujo y garantías que no son un inmueble.
  • Automotriz y maquinaria Prenda industrial, valor residual y la venta a través del concesionario.
  • Microcrédito y emprendimiento Evaluación sin estados financieros, visita de campo y metodología de grupo.
  • Comercio exterior Cartas de crédito, cobranzas documentarias y plazos de embarque.

Ninguno de estos es un curso que puedas comprar hecho: se construyen a partir de tu manual de producto y de las conversaciones de tus mejores asesores. Eso es gestión del conocimiento antes que formación.

Lo que nos preguntan antes de empezar

¿Tienen un catálogo de cursos para banca listo para comprar?
Todavía no. Nuestro catálogo propio son dos programas: Economía Violeta, que está publicado y cumple con la Ley de Igualdad Salarial, y uno de prevención de lavado de activos que estamos produciendo. Todo lo demás —las escuelas de cajas, de servicio y las comerciales— se construye a medida sobre los manuales y el criterio de cada institución, porque ahí no hay dos iguales.
¿Los programas normativos sirven como evidencia ante el regulador?
Esa es la razón de hacerlos digitales. Cada programa deja registro de quién lo tomó, cuándo, cuánto tardó y qué calificó, exportable desde la plataforma. Un curso presencial sin trazabilidad deja una lista de firmas; esto deja un expediente.
¿Podemos usar la plataforma para nuestros propios contenidos?
Sí, y es lo habitual. La plataforma distribuye lo que hacemos nosotros y lo que ya tiene la institución: su inducción, sus procedimientos, sus comunicados internos. Para este segmento solemos implementar Teachlr Enterprise, del que somos partner en Ecuador, porque resuelve reportería por rol y headcount, que es lo que pide un área de cumplimiento.
¿Cuánto tarda montar una escuela de cajas?
Depende de cuánto esté escrito. Si el banco ya tiene sus manuales de procedimiento, el trabajo es convertirlos; si el conocimiento está en la cabeza del jefe de agencia, primero hay que capturarlo, y ahí entra la consultoría en gestión del conocimiento.

Cuéntanos qué escuela te falta

Si ya tienes los manuales, el trabajo es convertirlos. Si no, empezamos por capturarlos. En los dos casos la primera conversación es media hora y sirve para saber cuál de los dos es tu caso.